lunes, 22 de noviembre de 2010

Día 4: Jerusalén y Belén

 RRRIIIIIIIIINNNG, RRIIIIINNNNNG, RRRIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIINNNNNNNNNG!!!!!!

Uummmm???!! Venga yaaaaaa!!!! No puede ser!!!!”

……………

- Siiiiiii??????  Si, mu bien, adiós!!!
- Venga ya, que era Estanco???
- Sí hija sí, parece ser que ayer no se enteró
- Pero bueno, habrá que decirle algo, no??
- Puf! Sí pero ahora no, por cierto, ¿Qué hora es?
- No tan tempranísimo como ayer, pero nos podemos quedar un ratico más durmiendo.

Pues si, Estanco no se enteró el día de antes, pero cuando fuimos a desayunar ya le dijimos a Wendy que por favor, se cerciorase de que su padre cogiese la idea.

Y nos disponemos a ver Tierra Santa, pero de verdad, qué complicado es pisar el suelo de ese país, a la salida del barco nos esperaban dos apuestas señoritas, registrándonos todas las mochilas, bolsos… Bueno, miraron por el objetivo de la cámara de fotos de Pon, que yo sé (aunque él no me lo dijo), que estuvo a punto del infarto, que yo sé que Pon no deja que cualquiera toque su cámara, y mucho menos que le quite la tapa al objetivo y esas cosas. El pobre, mientras ultrajaban a su otra preciosa (véase foto del tuenti donde me compara con una cámara de fotos) tenía que estar contestándole a la otra señorita, que no se creía que no llevase ningún arma, de ningún tipo (y todo en inglés, que por supuesto, yo no entendí, luego me lo explicó todo).

Nos montamos en el bus, se presentó la guía, y comenzamos el viaje, que ya era otra cosa, calzadas normales, respeto a los semáforos…

Llegamos a la capital, nos bajamos del autobús:

Aquí también pega bastante el sol”

Estábamos en el Monte de los Olivos, que en otra época tuvo olivos, porque ahora…. Ahora lo que hay es un barrio donde la gente acumula basura en la calle y un mirador patrocinado por Peugeot:


También un cementerio judío y otro musulmán gigantescos e impresionantes los dos. Desde allí se ve una panorámica de Jerusalén, y me impresionó bastante como en tan poco espacio, pudiera haber tantas religiones, el barrio judío, el musulmán, el armenio y el cristiano. Cúpulas apelotonadas super cerca unas de otras y tan distintas en todos los aspectos.

Ah! Se me olvidaba, en el Monte de los Olivos, había también una iglesia que hicieron allí los rusos, que no pega ni con cola pero que estaba chulísima, con las cúpulas de oro, en plan ruso total.

Después del mirador y de contarnos un poco la historia (no la que todos sabemos) sino historia de la ciudad, nos llevaron a “una iglesia” (vi taaantas iglesias, que no soy capaz de ordenarlas) donde estaba la piedra donde Jesús oró y donde efectivamente tras una verja, había olivos que hombre, 2000 años no sé, pero tiempo tenían un rato, eran gordísimos los troncos. Cuando llegamos, Maite y yo nos fijamos que los olivos no tenían aceitunas, lo que nos resultó extraño, pero luego nos dimos cuenta de que estaban cogiendo aceituna, con sus lienzos, sus sacos, sus espuertas, y su talega que tenían por ahí tirá debajo de una oliva. La gente se mataba por coger una ramita de olivo, yo deseché la idea, puesto que podía cogerla cuando llegase a mi casa y tirarme el moco.

De allí nos montamos en el bus y nos llevaron a Belén, que como me pasa siempre, la gente (Pon) me lleva a los sitios engañá, y me enteré un poco antes que Belén está al otro lado del muro. Si hombre, el muro ese que sale en las noticias, que si Israel, que si Palestina, que si la ocupación, que si no le dejan hacer el trabajo a los periodistas, que si bombas, que si conflicto pa arriba, que si conflicto pa abajo… Pues allí me llevaron. La ignorancia es la felicidad, cuando me quise dar cuenta ya había pasado el muro y no me dió tiempo ni a darme susto. Eso si, nuestra guía se tuvo que bajar del bus y se montó otro, que era un fenómeno de tío.

Pues en ir a Belén (que está a 2 minutos en coche de Jerusalén), pasar el muro, ir a la correspondiente tienda de souvenirs, y volver, se nos pasó toda la mañana y casi la hora de comer, es que para salir de Palestina tardamos mil, yo no sé qué pasaba, me puse a grabar el muro y eso, para matar el tiempo y para tener documentos gráficos de nuestra proeza, yo me puse a grabar, hasta que subieron dos tíos con metralletas en el autobús, mirándonos a todos, nosotros estábamos al final, y cuando llegaron, allí nos dijeron “hello!” de muy buen rollo, entonces les miramos las caras, más de 19 años no tenían ninguno de los dos.

Y se volvió a montar nuestra guía en el autobús, y dijo una frase que enfureció a todo el mundo menos a nosotros, la frase horrible fue: “vamos muy mal de tiempo, solo tenemos 40 minutos para comer, si no, no podremos ver Jerusalén

- oh! Sólo 40 minutoooooooos!! Ifuhghhi!! Khqfha!!!

En fin, la gente parece que se va de viaje todos los dias, además, esos minutos a nosotros nos dieron muuuucho de sí, nos dió tiempo a comer tranquilamente y a que Sergio nos contara el mejor chiste del viaje y probablemente el mejor chiste que me han contado en mi vida, o por lo menos es con el que más me he reído: el chiste del bizco”.

Cuando salimos del hotel que por cierto se llamaba “El Olivo” Pon vió algo que le llamo la atención “oh! un gato” sí, un gato durmiendo tan a gusto en la puerta del hotel, un gato israelí, si, pero al fin y al cabo un gato tío, hay dos familias de gatos viviendo en la calle de detrás de tu casa y no les haces ni puto caso, pero al gato israelí le diste por culo hasta que se despertó y se fue o nos fuimos nosotros, pero vamos que le echasteis fotos… a un gato.


Bueno, después del trafico y esas cosas, (que por cierto, están haciendo un tranvía, y ya os podéis imaginar las obras, qué moda ahora con los tranvías) llegamos al Muro de las Lamentaciones, donde había una jura de bandera y estaba que lo petaba de soldados y las familias, himnos y parafernalia típica. Mi impresión del lugar: Una papa. Lo siento, es que me sentó muy mal que los hombres tengan un montón de metros de muro, y a las mujeres les dejen una esquinita minúscula, así que nos fuimos a los servicios y a esperar a los demás.

Después nos llevaron un ratito por la Vía Dolorosa  y de allí, a la Iglesia del Santo Sepulcro, donde se supone que fue la crucifixión. Me encantó la vuelta que dimos por esas calles, incluida la Vía Dolorosa (que es una calle normal como las otras). Entramos a la iglesia que estaba a reventar de gente y fue poner el pié allí y no sé, me dio una sensación… No sé si fue por la distinta simbología (esta dividida en la parte judía, cristiana y ortodoxa) pero que se me pusieron los pelos de punta como el día anterior al oír la llamada a la oración pero esta vez mucho más.

Cuando salimos de allí era ya de noche, y no nos dio tiempo a ver nada más, la guía nos llevó a unos servicios que había en un centro comercial super cool muy cercano; cuando terminamos, fuimos a una tienda a comprar chicles y esas cosas y cual es nuestra gran sorpresa: HABÍA UN MONTON DE PELUCHES DE PINGÜINOS!!!!!!!

Dios mío, hemos  tenido que ir a Israel para encontrar peluches de pingüinos. Pero claro, Pon estaba allí, lo intentamos entretener, la tía de la tienda no se enteraba y no entendía por qué le preguntábamos cuanto costaba el peluche a la misma vez que lo escondíamos… Que le den al pingüino!!! Me agobié. Luego Sergio me dijo que él volvía y lo compraba, pero era demasiado, íbamos de camino al bus para llevarnos al barco.

Y embarcamos, llegamos a nuestros camerinos y como siempre, Jorge que era el muchacho que nos limpiaba el camerino nos estaba esperando por ahí para preguntarnos que como nos había ido, el muchacho, un sol, al día siguiente le dimos la tarde libre, pero eso ya lo contaré.

Es temprano, ¿¿¿qué podemos hacer??? Bañarnos en la piscina con nuestros cócteles, la mejor forma de recuperarse de un día de excursión. Así que ni cortos ni perezosos nos pusimos los bikinis y nos metimos en la piscina, todo el mundo nos miraba…  Era noche cerrada (serían las 7 de la tarde más o menos), pero no hacía nada de frío, ni fresquito, la verdad es que el baño nos sentó de escándalo.

Claro, con el cansancio, el no haber cenado aún, y la piscina, los cócteles se nos subieron ligeramente, pero nada de borrachos, estábamos alegres. Cuando decidimos irnos a ducharnos y arreglarnos para la cena, nos reíamos mucho, y todo era gracioso, hasta las fotos de barcos que había en los pasillos de los camerinos eran graciosas, tan tan tan graciosas que a Pon en un ataque de humor se le ocurrió hacerle la zancadilla a Maite, que no se podía levantar la muchacha de la risa, el pobre Pon fue a ayudarla porque yo creo que se sintió mal y todo.

Cuando entramos en la habitación y empezamos a ver qué ropa nos poníamos, quien se duchaba primero y esas cosillas, veo a Pon con la cara desencajada:

- Mi alianza!!!! Nena mi alianza!!!!!!
- Ves???? Te tengo dicho que no te quites el anillo cuando te metas en la piscina, QUE NO SE TE VA A CAER!!  Y ahora lo has perdio, que sepas que no lo vas a encontrar.

Yo me metí a ducharme y lo ultimo que ví fue a Pon cerrando la puerta de la habitación, rumbo a la piscina.

Regresó sin alianza, pero dejó a la mitad de la tripulación buscando el anillo, al pobre Sergio por allí agachao, y varios pasajeros también a la búsqueda.

- Moor, tío, es un anillo, no pasa nada.
- QUE NO PASA NA??? No es un anillo!!!!
-  A ver, que porque hallas perdido la alianza no te voy a dejar, ni me voy a ir con otro ni nada de eso, nuestra relación va a seguir igual.
- Bla bla bla bla bla anillo super especial bla bla bla bla….

Entonces se me ocurrió una idea típica de película, y que a mí me parecía chuli, así en plan abuela del Titanic cuando tira el pedrusco ese al mar:

- Tiremos mi alianza al mar.
- QUEEEEEEE???!!!!!! Lo estarás diciendo de broma no???
- Hombre es probable que la tuya ya esté en el mar

Yo sabía que de esa Pon no se recuperaba, y efectivamente, en la cena no habló, estaba ido. Y después de cenar me dice el colega que se va otra vez a buscarla, este niño es tonto, pero lo dejé, por lo menos estaría entretenido un rato.

Y señores, apareció la alianza!!!! En el pasillo, justo donde Maite se había “caído”. Me pareció increíble que la encontrara.

Y volvimos a recuperar a Pon para disfrutar al completo de “la noche caribeña” y bailar Paquito el chocolatero y todas esas cosillas. 

Hasta que se hizo tarde, que mañana también había que madrugar.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Chapa y pintura

Hola people!

Cómo habréis podido comprobar los más avispados, hemos tuneao el blog, hemos cambiado el fondo por uno que a Pin le excitaba, hemos agregado alguna que otra sección más, y hemos puesto nuestras fotos más recientes en la barra de la derecha, entre otras cosas.

Pero evidentemente, nos debemos a nuestra fiel masa de seguidores, por lo que desde aquí os insto a que opinéis, critiquéis, escupais, farfulléis, vamos, lo de todos los días, sobre éste vuestro amado blog preferido.

No importa quién seáis, queremos la opinión de los visitantes de siempre, como el ruso que nos lee con su chupito de vodka, el holandes que lo hace fumándose un canuto, o la compañerra rrrrrrusa de Maite (hola!).

Luego entonces... ¿qué decís? ¿mejor mucho?

pollcode.com free polls
Os gusta el tuneo?
Si, siempre Si, a mi todo lo que hace Pin me pone cebollon (guarro, me he quedao con tu cara) Si, a mi todo lo que hace Pon me pone cebollona (aqui no, aqui sois totalmente anonimas) No, se me caen los ojos cada vez que entro. No, todo lo que haceis da asco. No, nunca. Lo que digan las sosias Helicoptero   

domingo, 14 de noviembre de 2010

Día 3: Egipto

RRRIIIIIIIIINNNG, RRIIIINNNNNG, RRRIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIINNNNNNNNNG!!!!!!

Nos llaman??!, pero, qué hora es?? Qué pasa???”
“Es de día, nos hemos dormido???”

………………

- Sii?? Buenos días, sí…… vale, gracias.-
- Nene, qué pasa???
- Puf! Yo que seee! Que es muy temprano!!!
- ¿Quién ha llamado? ¿qué te han dicho?
- Me han dicho que ya hemos llegado a puerto y que nos vemos abajo
- ¿Pero quién era?
- No sé…. Sería de la tripulación, yo que sé!
- De la tripulación? A nosotros? Pero te han dicho quien era??
- Yo que sé nena, hablaban en panchito
- Pues entonces será la tripulación. A lo mejor es que te despiertan… pero es que son… las seis de la mañana!!!!

Habíamos puesto el despertador a las 7, porque la excursión salía a las 8, pero es que eran las 6! No importa, media vuelta y a seguir durmiendo.

Desayunando, nos encontramos a los demás, y empezamos a hablar, lo primero que preguntamos fue: ¿oye, a vosotros  os han llamado para deciros que el barco ya habia llegado a puerto? Nooo?!.

Bueno, pues nada, seguimos ahí con nuestro desayuno y vemos que se acercan Wendy y Olga, lo típico, las saludamos, qué tal la noche y todo eso. Ellas iban a otra excursión, que salía a las 7 pero que se estaba retrasando un poco. Y en esto que Olga me dice:

- Pues nos ha llamado el padre de Wendy por teléfono a las 6 de la mañana para despertarnos, joder, menudas horas…

Hostia colegaa…. Era Estanco, el padre de Wendy, que se había confundido de número de habitación, quería llamar a sus amigos y nos ha llamado a nosotros, claro, por eso lo de “me han hablado en panchito”.

Todo solucionado, llegamos al bus, nos montamos, y se presenta el guía, un egipcio de pura cepa, que se llamaba Saladino, pero le podíamos llamar Saladh, Salado, lo que fuera menos Sandalio que en su país sandalio significaba “chancla” (y en el mío también).

Para nosotros era Saladito.

Como el día iba a ser muy duro y nos iban a llevar a comer a las 4 de la tarde, nos dieron a primera hora unas cajetas como las de los happy-meal con víveres para aguantar hasta aquella hora, además había en el bus dos neveras, una al lado del conductor y otra en los asientos de Pin y Pon con agua y refrescos fresquísimos. También había un WC muy cerca de los asientos de Pin y Pon, y claro, es el ciclo de la vida, si vas a la nevera a coger agua o coca-cola (que nadie sabía abrir la neverita de las narices) y te lo bebes, pues o retienes líquidos, o tienes que mearlos, y si a eso le sumas que los más jóvenes del bus con diferencia éramos nosotros…  Pues ya os lo podéis imaginar, para cuando llegamos a las pirámides, había un PESTE a meaos inmensa; pero eso sí, olía siempre y cuando aquello se removía algo, es decir, cuando entraban y salían, con la puerta cerrada del WC, aquello era gloria.

Al bajarnos del bus, la primera toma de contacto con Egipto, fue con un morillo que me dijo:

Gol de Iniestaaaaa, España!!!!

Lo siguiente que pensé fue “aquí pega el sol, eh?!

Y nada, pirámides, fotos, carreras, saltos, camellos secuestrando a turistas… Lo normal.

Fuimos a la Fortaleza de Saladino (que alli el nombre de Saladino será como aquí Manolo) y después a la Mezquita de Mohammed Ali.

Para entrar en la mezquita había que taparse, pero la verdad es que yo pensaba que iban a ser más estrictos, lo único que requerían es que llevases los hombros y las rodillas cubiertos, nada más. Esto era para entrar tanto en mezquitas como en iglesias, en Egipto y en Israel.

A la salida de la mezquita, hay un mirador donde se ve casi toda la ciudad de El Cairo, a los 10 segundos de estar allí, comenzó la llamada a la oración, todas las mezquitas de la ciudad (hay una mezquita cada, 300m aproximadamente) tienen que llamar a la vez. Hubo cuatro momentos en el viaje en los que se me puso la piel de gallina, ese fue el primero, de verdad, IMPRESIONANTE.

De ahí nos llevaron por fin a comer a un barco en el Nilo, mientras comíamos, nos iban dando una vueltecilla por el río, además, hubo espectáculo de la danza del vientre o algo parecido. Y desde el barquito sobre el Nilo, con la música del espectáculo, vimos el atardecer, que tampoco se queda corto.

Esa fue la ultima actividad del día, desde el barco nos montamos en los autobuses dirección al puerto. El viaje de vuelta fue larguísimo, íbamos super cansados y la verdad, estábamos en tensión, porque allí la conducción no es como aquí.

Hay otras normas:

Una vía con dos carriles para el mismo sentido, delimitados con líneas discontinuas, con un arcén y a la derecha del arcén unos 30cm de gravilla, hasta que ya se mezcla con la tierra del campo, ¿Cuántos carriles tiene a efectos prácticos? Respuesta: tres, el de la izquierda, el de la derecha y mitad del arcén + mitad gravilla, que hacen el tercer carril. ¿Por qué carril se efectúan los adelantamientos? Se pueden hacer por cualquiera de los tres carriles, aunque se empleará preferentemente el tercero.

¿Es posible dar marcha atrás en una “autovía”? Sí, siempre.

¿Se considera como vehículo un mulo tirando de un carro? Sí, siempre.

¿Podrá circular por la autovía? Sí, siempre.

¿Por qué  carril deberá circular? Por cualquiera de los tres, aunque preferentemente por el de la izquierda.

¿A qué velocidad deberá circular por autovía? A una velocidad alterna de 110K/h -20K/h, dependiendo del carril por el que vayas tú, de por donde te encuentres al mulo y de por donde te vayan a adelantar.

Allí los coches no van de 0 a 100 en 3 segundos, van de 100 a 0 en 1 segundo.

En fin, cuando por fin y gracias a Dios sanos y salvos nos bajamos del autobús, yo tenía un dolor de cabeza muy grande, así que cenamos y nos fuimos a dormir prontito, que mañana había más.



miércoles, 10 de noviembre de 2010

Día de navegacion, parte II

La siesta fue interminable… nos despertamos cuando estaba ya anocheciendo, y con la hora justa para arreglarnos, que tocaba Noche de Gala con el Capitán! Uuuoooh!!

Nos ponemos divinos y monísimos, pero vamos, gala, gala, lo que se dice gala pues no, porque yo me puse el vestidito que me lo he puesto ya mil veces, si os dais una vuelta por mi tuenti, lo llevo puesto en mil ocasiones, cotillones, cenas de empresa, bautizos… Y para colmo tenía una mancha…. Yo no me di cuenta, se ve luego en las fotos. Si es que a quién queremos engañar, yo no me caracterizo por mi glamour.

Bueno, pero Pon tampoco se queda corto, que la corbata era prestada, fue al camerino de al lado y Sergio abrió el armario cual vendedor ambulante, y tenia allí corbatas de todas las clases, formas y colores.

Una vez recompuestos, teníamos que ir al teatro, porque en la puerta estaba el capitán, saludando a todos y cada uno de los pasajeros y echándose una foto con ellos. La verdad es que nosotros éramos de los últimos de la gran cola que había y cuando llegamos, y ese hombre me dijo hola y me dio la mano, le mire a los ojos… Esa mirada decía “mátame, por favor”. Y es normal, mil y pico pasajeros, todos a la vez…. Yo me tiro al agua.

Después de eso, espectáculo, después de ver el espectáculo, a cenar, y después de cenar...


Es un concurso igual que el de la tele al que se presentan las parejas que quieran y el jurado está compuesto por 3 de los bailarines profesionales que trabajan en el barco. Van bailando y el jurado va clasificando a parejas, vamos, como todos los concursos de baile.

Esta vez la pareja de baile iba a por todas, en concreto la participante femenina quería desquitarse de concursos anteriores en los que había participado y ni siquiera había pasado la primera criba, pero ésta vez era diferente, sabía que era su momento, ésta era la oportunidad, y lo iba a dar todo

Prueba nº 1. Vals

Todas las parejas bailan vals a la vez, es la primera toma de contacto, y de ahí seleccionan a 4 parejas. Nuestra pareja favorita pasa a la siguiente fase con la puntuación más alta, ésto promete…

Prueba nº 2. La definitiva

Bien, las mejores parejas ahora debían enfrentarse en solitario ante el jurado y el público. En una bandeja había 4 sobres, uno para cada pareja, y dentro de estos, un estilo musical.

1º pareja, abre el sobre…. Salsa! “Mira con lo bien que hubieran bailado estos salsa”, pensé mientras grababa el video.

2º pareja, tachan tachan… Bachata! “Oh! Mierda! Con lo que les hubiera gustado bailar una

3º pareja… Merengue! “pero qué coño les va a tocar bailar a ellos?!

Ya intuíamos todos que aquello no iba a terminar bien, porque los bailes fáciles y chulis habían salido.

4º pareja … Rock&Roll!!! ¿Queee?!!! Ay dios mío que nunca he visto bailar a Maite un Rock&Roll.

A ver, fue mala suerte que sepas bailar super bien 3 de los 4 estilos de baile, y te toque el que no dominas…

Pero bueno, el público los quería, tanto es así que los amigos de la pareja ganadora se acercaron a ellos al final del concurso y les dijeron que a ver, sus amigos son sus amigos, pero que ellos también merecían el premio.

Yo creo que ese gesto le hizo sentir un poco amenazado al componente masculino de la pareja triunfadora, porque así, como el que no quiere la cosa se acercó y dijo en voz alta: “EL CAMPEÓN TIENE QUE DESCANSAR” y el colega se sentó.

Oh my God!

Y después de esta frase que nos dejó a todos con la boca abierta y que repetíamos cada vez que veíamos al payo por el barco, nos fuimos a la discoteca, a darlo todo!!

Bueno vale, que sí, que a quién pretendo engañar, estuvimos un ratillo nada más, porque al día siguiente había que levantarse TEMPRANO que A LAS OCHO salía nuestra excursión (estas dos palabras en mayúsculas no están puestas por casualidad).


lunes, 1 de noviembre de 2010

DÍA 2: NAVEGACIÓN

Si, íbamos a pasar tooooodo el día en el barco y sin poder salir, pero de verdad os digo, que uno no se aburre allí, que hay cosas que hacer, esa gente trabaja para eso, para que recuerdes tus vacaciones en el mar como una fiesta sin fin.

Pues nada, nos levantamos, sobre las 10, conseguimos llegar como pudimos donde se servía el desayuno, no sabíamos si había que subir o bajar las escaleras, ir pa la izquierda o la derecha, y cuando por fin Pon tenía sus tostadas con aceite y kilos de azúcar encima, me dice el gracioso:

-  vamos fuera a desayunar???

Pon ya sabe que ciertas miradas mías son muy aclaratorias, siempre indican negación obstinada. Ya sabéis el susto de la noche de antes cuando estuve 2 segundos en cubierta.

Total, que cuando terminamos nos miramos y nos dijimos “¿qué hacemos hasta que Maite se despierte?”. Pues no sé, vamos a ponernos los bikinikis y vámonos a la cubierta.

Allí, nos encontramos a la compañera de Maite y a su amiga, que nos indicaron que arriba en las hamacas se estaba mucho mejor y nos fueron dando instrucciones de lo que mayormente se hacía en un crucero: tostarse al sol.

Y yo os digo, si no os gusta mucho eso de tirarse a la bartola, y sois más de acción, podéis imaginaros que el diámetro del barco es una pista de atletismo, os ponéis vuestras mallas, deportivas, podómetro (vamos que al tío le faltaba el dorsal) y hacéis unas 11 o 12 vueltas, que son las que yo le conté al colega éste, que al final le íbamos cronometrando las vueltas rápidas como en la F1. Que tiene tela marinera, me imagino yo al colega haciendo la maleta y pensando: “esto para por las mañanas, que no me falte mi caminata diaria”.

Y en estas vino Maite y nos enseñó lo que es bueno: la posibilidad de empezar a beber cócteles a las 11 de la mañana. A partir de aquí, lo demás vino rodao.

Margarita para Pin, Costa Azul para Pon, y así sucesivamente, hasta que el equipo de animación del barco empezó la jornada laboral y ahí se desató la locura de Maite, y los siguientes 7 días fueron un no parar de bachatas, merengues, chachachás…

La locura de Maite?? Y qué decir de la demostración de habilidades sobre el escenario del participante nº 1 en el concurso “Piernas Bonitas”!!!  Y qué bailes, y qué apertura de piernas, y qué movimiento de pelvis.

Después de esos momentazos de risas y risas y de enterarnos de que Maite venía de Madrid, nos fuimos a relajarnos un poco al jacuzzi. Pero había un problema, estaba petao y éramos 6, por lo que nos fuimos metiendo poco a poco, uno a uno, así como el que no quiere la cosa hasta que echamos a la familia que estaba dentro. Y le empezaron a botar las tetas a la amiga de la compañera de trabajo de Maite, y Pon, ya sabéis como es Pon, anda que se iba a callar el muchacho.

Y yo os digo, os doy mi opinión, he nacido pobre y a mi el jacuzzi no me gustó, me agobiaba mucho el calor, y me fui de allí. Bueno, nos fuimos todos porque nos llamaron para pasar revista ante los israelíes.

Es decir, la cosa consistía en que como a los dos días íbamos a visitar su país, esa gente quería vernos el careto uno a uno  por si teníamos aspecto de terroristas (menos mal que Juan no vino) y preguntarnos por la familia y esas cosas.

Y yo tengo una pregunta que me ronda desde aquel día: Si ese era el día de navegación y el barco zarpó el día anterior a las 9 de la noche aproximadamente desde Atenas, y si la llegada al próximo puerto era al día siguiente sobre las 6 de la mañana, es decir 35 horas navegando sin parar, ¿CUÁNDO SE  SUBIÓ ESA GENTE AL BARCO?

  • Estuvieron todo el tiempo allí infiltrados con nosotros?
  • Se subieron en mitad de la ruta desde una lancha motora?
  • Son parte de la tripulación y todo fue un paripé?
  • Viven allí?
Pues nada, después de sellarnos el pasaporte, mirarnos fijamente a los ojos y preguntarnos si éramos Pin y Pon, nos fuimos a hacer la segunda actividad oficial cuando uno se va de crucero: COMER COMO CERDOS, OSOS, Y CON GULA ASQUEROSA.

Ya os voy a decir el orden de las actividades:

  1. Beber
  2. Comer
  3. Bailar bachata y derivados (rock&roll no mola).
Después de comer, señores, ya sabéis, toca irse a dormir la siesta, siesta que duró miles de horas.

Bueeeno, ya seguiré contando después de la siesta, que toca cena de gala con el capitán.


PD: en serio, ¿dónde se montaron los israelíes?
PD2: sí, el barco sobrevoló algunas islas griegas.

martes, 26 de octubre de 2010

Catetos a Babor

Jeje! Ya estoy aquííííí!!!! Como me figuro que Pon hará más tarde que temprano un post super completo del viaje, me voy a dedicar a contar mi versión.

Lo primero de todo, aunque la decisión de irnos fue tomada escasos días antes, semanas atrás se organizó un entramado a nivel nacional con un objetivo claramente marcado: Encontrar un pingüino de peluche con medidas y precios razonables para Pon.

Creo que todos sabéis la debilidad de Pon ante los pingüinos, y entonces, pensé que sería buena idea regalarle uno de peluche para su cumpleaños, que lo pasaría en el crucero, y dárselo allí.

Pues bien, tenía contactos en Galicia, en la Comunidad de Madrid, parte de La Mancha y por supuesto por mi zona; estuvimos unas dos semanas buscando y en esa búsqueda he encontrado peluches de criaturas que las podría definir como aberraciones de la naturaleza, peluches de todas las especies animales, pero se ve que el pingüino no mola, no mola nada porque no lo encontramos.

Bueno, pues llegó aquel día que yo la verdad en mi interior deseaba que no llegase nunca, porque entre el susto del avión y el pavor del barco, parecía que en vez de irme de vacaciones me llevaban al matadero…

Embarque.

Y ahí estaba Pin, con su cara de circunstancia la pusieron detrás de un ancla justo en la puerta para entrar al barco y le echaron una foto. Y es que ya sabéis que nosotros no estamos acostumbrados a los lujos, a nosotros nos gusta probar nuestros límites cuando viajamos; en plan, a ver cuánto aguantas hasta volverte caníbal, a ver cuántas veces eres capaz de quedarte en pelotas en un monte perdío de la mano de Dios mientras está nevando,  a ver cuántas cuestas con pendientes imposibles eres capaz de subir en una mañana hasta que te pongas a llorar del cansancio… Gracias Pon por hacerme/nos más fuerte/s.

Sigo, que me desvío. Total que en de repente y con el susto en el cuerpo, me meten en el barco y sin saber por donde me cogen la maleta y me la llevan hasta que me dejan en nuestro “camerino” (camarote), que yo estuve a punto de decirle al tío que no tocase mis cosas, qué cateta soy! La anfitriona nos enseñó muy bien y muy amablemente el barco, indicándonos las diversas actividades que se organizaban en cada uno de los espacios, eso la verdad, nos llevó bastante rato o eso creo yo, porque tengo un lapsus en mi memoria hasta que llegó la hora de cenar en la que el barco comenzó a navegar. Creo que en ese tiempo que no recuerdo, comenzamos con los cócteles, pero ese tema se lo dejo a Pon.

Ah! Una cosa que quería decir y se me olvidaba; terrorífico el increíble parecido de los pasillos de las habitaciones con los pasillos de la película de Titanic.

Tras la cena, y tras los dos bailecitos de merengue y chachachá de rigor (que no bailamos nosotros sino nuestros acompañantes), nos fuimos a la discoteca, a darlo todo, y ahí fue cuando Pon me dijo: “¿quieres salir fuera, a la cubierta y ves como se mueve el barco?” yo tonta, le dije que sí. Duré 2 segundos; el barco iba que se las pelaba, en mitad de la oscuridad más absoluta que yo he visto jamás y solo se veía abajo, la estela que iba dejando en el mar. Os prometo, que en esos 2 segundos me entró tembleque, horror, terror, sudor, nerviosismo, agorafobia, claustrofobia, nictofobia (esta la he buscado en la wikipedia) y todas las palabras terminadas en fobia que vosotros os imaginéis, pero automáticamente cerré la puerta y me volví a la discoteca, me pedí otro cóctel, me dejé llevar por el baile del meme y aquí no ha pasado nada.

Peeeeeeero tranquilos, que me fui acostumbrando a eso de la noche en alta mar y me acabó gustando.

Chachos, hasta aquí mis primeras horas de vacaciones en el mar, ya os iré contando más.


PD: A todas esas personas a las que les dijimos: "el finde que viene nos vemos y os contamos cosillas...". Nos hemos visto obligados a abortar la operación porque Pon está gravemente lesionado con un 15 en el tobillo derecho y se encuentra postrado en la silla del ordenador de su cuarto. 




jueves, 30 de septiembre de 2010

Caprichos del Destino


Tras varias peticiones de mis fans que decían que querían un post nuevo, y tras el momento de inspiración que me dio ayer por la noche, me dispuse a escribir, y escribir y escribir…

Pero una fuerza oscura, más poderosa que cualquier otra calló sobre mí.

Mira que yo siempre escribo mis post en Word y luego le doy a copiar y pegar en el editor de blogger, pero ayer, no se por qué, no lo hice así.

Y de repente, SE FUE LA LUZ, pero confié en blogger, y me acosté. Afortunadamente, esta mañana comprobé que solo había perdido una frase. Lo malo de esto es que a mí la inspiración se me suele ir de un día para otro, pero no, hoy me sentía al 100%, “a tope”, como queráis llamarlo, y he seguido, pim, pam, pum…

Que fenómena soy! Había escrito un par de historiones de mi vida (que seguro que os sabéis ya), que iban con moraleja y todo y, por supuesto, el post estaba dedicado a alguien, como casi siempre, esta vez era a Pon.

Una vez finalizado, le doy a “vista previa”, ya sabéis, para leerlo mejor y  esas cosillas, y veo que me aparece justo la mitad del post. Vale, me ha desaparecido la mitad del post, la más complicada de escribir, así por todo el morro.

Que no, que no se ha podido recuperar, evidentemente no he sido yo quien lo ha intentado, estas cosas se las dejo al profesional.

En el post había dos conclusiones:


  1. Que en esta vida hay que ser listos para todo.

  2. Que soy una pardilla de cuidao.
(Total, nada que no sepáis ya)

Y “cucha” lo que me ha pasao…
PD: No publicaré el post, paso, me ha cabreado.

PDII: Si hay alguien por ahí al que no le he contado (que lo dudo) las historias de “mi amiga Ana de Córdoba” y “la vez que me fui al pueblo de Isa”, y las quiere oír, que me lo diga, estaré encantada de complacer a mis fans.