Mostrando entradas con la etiqueta Yago. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Yago. Mostrar todas las entradas

domingo, 20 de febrero de 2011

Yuuuuu aaaaar soooo important chu miiiiiiiiiiiii

Vamos a hablar ahora, que afortunadamente hemos tenido un final feliz, contra todo pronóstico.

En primer lugar, (como si hubiera recibido un Goya) quiero agradecer a nuestros familiares, a los vecinos del barrio, conocidos y desconocidos  el afecto, comprensión y ayuda que nos han prestado desinteresadamente.

En especial a la mujer que se encontró Pon en los Jardinillos, que le rezó todos los días a La Milagrosa por Yago y el viernes por la tarde llamó a Pon para preguntar si lo  habíamos encontrado. Y también al hombre con boina que todos los días que veía a Pon mientras paseaba a su perro, le preguntaba si había algo nuevo; fue él, quien al final encontró a Yago.

A mi madre, que sin saber como era el perro, iba buscándolo por la calle; a mi Susanilla, que hizo carteles en los que rezaba: “Yago se ha perdido, si lo encontráis, llamad al tito”

A todos los que han guardado el secreto para que Ana no se enterase.

A los que habéis mostrado vuestra alegría en el facebook por el hallazgo.

Y por último y por ello no menos importante, (al contrario) a todos los amigos que se han ofrecido a buscarlo: Miguel, Eli, Maribel y Javi, entre otros. A todos los que estáis fuera y os habéis interesado: Maite, Juan, etc.

Y cómo no, a Huete, que ha salido a buscarlo casi más veces que nosotros, que se ha tirado las tardes enteras dando vueltas por barrios que no conocía mirando debajo de los coches, preguntando a policías con la foto de Yago en la mano.

De verdad, éstos agradecimientos los hacemos desde lo más profundo de nuestro corazón, ha significado mucho para nosotros.


viernes, 11 de diciembre de 2009

Nuestro Yago

Ahí tá er tio, míralo, el perro más raro que he conocido nunca (aunque la verdad, yo no he conocido a muchos perros) .

Nació el 1 de Agosto de 1998 (si si, el mismo dia que yo) y aunque muy pocos lo sabéis, en realidad, no se llama Yago, su verdadero nombre, el que aparece en la ficha del veterinario es PLUTO. El por qué de ese cambio de identidad la verdad, no lo sé, eso se lo preguntáis a Pon.

Dudo que exista un perro que no sepa ladrar (sólo ladra un poquito cuando está soñando), que le tires la pelotita o el palito y se te quede mirando como diciendo: "
pretendes que vaya yo a por el palo???? pues vas listo, si quieres el palo no haberlo tirao" , y que el único amigo que tiene, sea un gatillo pequeño callejero que vive debajo de un coche.

El pobre está viejecillo ya, tiene una enfermedad cronica en la garganta, se esta quedando sordillo,hace poco le quitaron varios dientes y lo han dejado
mellao, sólo tiene un testiculo y ahora se esta tomando el sintron para perros. Pero no creais que estos achaques le quitan el apetito al chucho, que a la hora de comer se pone a hacer malabares delante tuya para que le des algo de comer y si no le das, te da un pellizco en la pierna :)

Fdo: Pin

Pero es que mi Yago es... Yago! El perro más entrañable de este mundo! El perro que nos "defiende" la casa cuando nos vamos a base de mover la cola. Tiene la portentosa hazaña de no haber conocido perra, y estamos hablando de que ronda los 80 años... teniendo en cuenta que lo cogimos con 14 años... pues a no ser que sea un pervertido el pobre tiene sólo un huevo, pero lo tiene bien cargao de amor :)

Cierto es que empezó llamándose Pluto, original nombre elegido por mi imaginativa hermana, menos mal que ahí estaba yo para poner un poco de cordura y elegir un nombre tan guay como Yago.

Yago es entrañable porque es un perro al que intentas cabrear y no lo consigues. Porque es capaz de bajar de San Juan Bosco a mi casa simplemente porque mi hermana le ha acariado al salir del instituto. Porque no sabe cruzar una carretera. Porque hace malabares por una salchicha. Porque es capaz de contestar las cabronas llamadas de Miguel a las 3 de la mañana. Porque es el mejor amigo de los sobrinos de Pin, que son como si fueran míos. Porque es el único perro que Pin y mi madre hubiesen soportado que yo tuviese. Porque Yago es especial. Porque mientras escribo lo tengo a mis pies, esperando que quite el portátil de mis piernas para poder subirse él y estar calentito. Por esas momentos en los que, después de sacarlo a la calle, y mientras yo lo subo a mi casa, él se queda mirando a Pin intentando entender por qué ella no sube :) Y porque no hay nadie, absolutamente nadie, al que mi Yago deje indiferente :)

Fdo: Pon